- Desconocer a los jóvenes, a las culturas juveniles, sus saberes haceres y sus procesos de conformación de identidad.
- Negar al estudiantado la oportunidad de interrogar sus propias historias y sus propias voces.
- Dar o tolerar un trato discriminatorio en contra del actor escolar joven por sus prácticas juveniles.
- Impedir la participación efectiva y representativa del estudiantado en el diseño de los programas curriculares y extracurriculares.
- Negar la igualdad de oportunidades educativas a las que tienen derecho los y las estudiantes con base en criterios discriminatorios.
- Determinar en reglamentos o manuales de convivencia preferencias a favor de determinadas personas sin razón alguna que lo justifique, para otorgar beneficios a profesores o estudiantes.
jueves, 22 de mayo de 2008
Acciones y omisiones NEGATIVAS, que atentan contra el Derecho a la
Reflexión:

Las juventudes son marginadas porque han sido expulsadas del sistema laboral y de la participación útil en la vida social. El daño que les ha producido este tipo de exclusión se expresa en la privación de sus derechos ciudadanos, la pobreza material y la perdida de Oportunidades para ejercer sus capacidades de manera
socialmente reconocida.
Las juventudes se encuentran sometidas a la indefensión porque están sujetas al poder que ejercen otros sin que estas puedan ejercerlo a su vez. Además están obligadas a ocupar posiciones que les ofrece pocas oportunidades para ejercer sus habilidades y posibilitar su mejor realización humana. Precisamente por la baja posición que ocupan, están sujetos a ser objeto de tratamientos irrespetuosos
por parte de los/as adultos / as.
La ignorancia sobre los derechos humanos de los y las jóvenes no excusa su cumplimiento cuando el tópico igualdad / diferencia penetra, a modo de eje transversal, los demás derechos. Las constantes vulneraciones a este derecho sugieren que se requiere urgentemente una política pedagógica que se haga cargo de la especificidad de las múltiples diferencias, sin renunciar a los principios universales de igualdad y justicia social.
El derecho a la “diferencia” significa que todos los y las jóvenes pueden construir, conquistar o mantener diferencias culturales en razón de su edad —y de otros ejes de diferenciación que se interseccionan como el de clase, genero, etnicidad, etc.- ara posibilitar su mejor realización humana, sin perder por ello el derecho a la igualdad social, en dignidad y derechos que tienen como las demás personas, es decir, de gozar del mismo trato, protección, libertades y oportunidades reales. Sus exigencias de identidad diferenciadas son merecedoras de reconocimiento, y por Esta razón, el actor joven, “individual” o “colectivo” será respetado y no
discriminado.
La reivindicación del derecho a la “diferencia juvenil” es una apreciación positiva e las diferencias humanas, pero ante todo constituye una actitud democrática que debe ser analizada en sus consecuencias económicas, políticas y sociales para equilibrar sus desventajas. Por eso este derecho surge con el animo de visibilizar los/as jóvenes para ampliar la formulación contemporánea de los derechos humanos, los cuales están limitados a una concepción de ser humano adulto, varón, occidental, blanco, heterosexual, etc..
Por lo anterior se debe entender entonces que el derecho a la diferencia en la igualdad significa que los y las jóvenes pueden ser ellos mismos, asumir a profundidad sus diferencias, expresar una multiplicidad de formas de ser, apropiarse y dar direccionalidad a su propia vida, impugnar y liberarse del modelo de vida existente “impuesto” para ellos/as, elegir libremente y materializar sus Propios planes de vida y reclamar visibilidad pública acorde con la comprensión de lo que son realmente, en aras de garantizar también su calidad de vida
simbólica.
Derechos Jóvenes
socialmente reconocida.
Las juventudes se encuentran sometidas a la indefensión porque están sujetas al poder que ejercen otros sin que estas puedan ejercerlo a su vez. Además están obligadas a ocupar posiciones que les ofrece pocas oportunidades para ejercer sus habilidades y posibilitar su mejor realización humana. Precisamente por la baja posición que ocupan, están sujetos a ser objeto de tratamientos irrespetuosos
por parte de los/as adultos / as.
La ignorancia sobre los derechos humanos de los y las jóvenes no excusa su cumplimiento cuando el tópico igualdad / diferencia penetra, a modo de eje transversal, los demás derechos. Las constantes vulneraciones a este derecho sugieren que se requiere urgentemente una política pedagógica que se haga cargo de la especificidad de las múltiples diferencias, sin renunciar a los principios universales de igualdad y justicia social.
El derecho a la “diferencia” significa que todos los y las jóvenes pueden construir, conquistar o mantener diferencias culturales en razón de su edad —y de otros ejes de diferenciación que se interseccionan como el de clase, genero, etnicidad, etc.- ara posibilitar su mejor realización humana, sin perder por ello el derecho a la igualdad social, en dignidad y derechos que tienen como las demás personas, es decir, de gozar del mismo trato, protección, libertades y oportunidades reales. Sus exigencias de identidad diferenciadas son merecedoras de reconocimiento, y por Esta razón, el actor joven, “individual” o “colectivo” será respetado y no
discriminado.
La reivindicación del derecho a la “diferencia juvenil” es una apreciación positiva e las diferencias humanas, pero ante todo constituye una actitud democrática que debe ser analizada en sus consecuencias económicas, políticas y sociales para equilibrar sus desventajas. Por eso este derecho surge con el animo de visibilizar los/as jóvenes para ampliar la formulación contemporánea de los derechos humanos, los cuales están limitados a una concepción de ser humano adulto, varón, occidental, blanco, heterosexual, etc..
Por lo anterior se debe entender entonces que el derecho a la diferencia en la igualdad significa que los y las jóvenes pueden ser ellos mismos, asumir a profundidad sus diferencias, expresar una multiplicidad de formas de ser, apropiarse y dar direccionalidad a su propia vida, impugnar y liberarse del modelo de vida existente “impuesto” para ellos/as, elegir libremente y materializar sus Propios planes de vida y reclamar visibilidad pública acorde con la comprensión de lo que son realmente, en aras de garantizar también su calidad de vida
simbólica.
Derechos Jóvenes
ALGUNOS TESTIMONIOS SOBRE VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS DE LOS Y LAS JOVENES

Mujeres Jóvenes afectadas por el conflicto Armado:
Si una muchacha saluda a un militar [los guerrilleros] la acusan de ser colaboradora de los militares, de estar llevando mensajes, y esa acusación te lleva a la muerte; las sacan de los bailes y las matan simplemente. También si uno conversa con un guerrillero o los que suponen los militares o paramilitares que son guerrilleros, porque esos muchachos no viven
en los barrios sino que pasan por ahí, si alguna conversa con uno de ellos, los paramilitares las recogen y se las llevan y nunca más aparecen. Los paramilitares [...] prohíben a las jóvenes usar faldas cortas, y quienes desobedecen esa orden son llevadas a los campamentos y obligadas a cocinar y lavarles la ropa.
“Hay una Cantidad de hijos sin Padre. Mujeres indígenas menores de 18 años han sido embarazadas por paramilitares, guerrilleros y también miembros de la fuerza publica”.
“Los hombres se aprovechan de las mujeres jóvenes afro desplazadas, se acuestan con ellas, se ríen de ellas y no les dan nada, Se desmoralizan y avergüenzan las mujeres. Piensan que las mujeres afro desplazas no merecemos respeto, nos miran como objetos sexuales”
Violencia Urbana
“La señora que va a mi casa a trabajar, yo siento que se ha envejecido a pasos gigantes en dos años. Ella vive en uno de esos barrios y a veces me llama y me dice: “no puedo .... están aquí”. Se quedan encerrados, con los HIJOS”
“Mi hija esta metida con uno fuerte en el barrio y entonces no sabemos que hacer el papá y yo. La chica tiene 17 años, ella está con él y él la golpea y la controla”. Pero la pelada me dice que no porque le da miedo que el tipo mate al papá. “ni me voy de aquí, no me voy para otra parte, porque los matan a ustedes, ni lo puedo dejar”.
Testimonios Tomados de la Página Mujer y Conflicto Armado http://www.mujeryconflictoarmado.org/
“Yo no esto
y estudiando, mami dice que no podemos ir a la escuela con hambre”1
“Es que yo, con la edad que tengo [15 años], no tendría que hacer todo lo que hago: trabajar, estudiar, responder por la plata, como si yo fuera la señora de la casa. Debo portarme bien, no tener novio, eso para mí es duro”
“Tengo ganas de irme de la casa, conseguir alguien que me ayude, cambiar de ambiente, mejor dicho ser una niña como todas las demás, descansar, pensar que tengo que estudiar y no más. Sentirme un poco libre, tener amigos, ser una joven como las demás”
“No estudiaba, mi mamá no tenía plata para matricularme. Mis hermanas sí estaban estudiando y yo tenía que llevarles el almuerzo... Me gusta vivir en Soacha, pero me gustaba más donde vivíamos antes, por el río y porque no había tantos chismes como acá. Lo que menos me gusta son los niños porque me dicen negra y a mí me da rabia, yo tengo nombre. Acá estoy estudiando pero no me siento bien porque la profesora grita mucho”
“Yo no estudiaba. No había escuela cerca, ni siquiera en el pueblo, porque no
había material para hacerla. Mi papá y mi mamá me enseñaron a leer y a escribir..
1 Testimonios tomados de Bello Albarracín, Martha Nubia y otros. “Relatos de la Violencia Impactos del desplazamiento forzado en la niñez y la juventud”, universidad Nacional de Colombia y Fundación Educativa Amor Bogotá, abril del 2000.
Se estima que entre 1965 y 1999 por lo menos dos millones de personas fueron desplazadas por la violencia, de ellos el 72% eran menores de 25 años. En su gran mayoría fueron expulsadas de las zonas rurales de los departamentos de Antioquia, Bolívar, Santander, Córdoba, Magdalena, Chocó, Cesar, Sucre, Meta, Putumayo, Caquetá y Valle. Estas familias se ubicaron mayoritariamente en las ciudades capitales de sus respectivos departamentos y en Bogotá. El número de desplazados durante estos quince años es similar al que se presentó en el país durante los años 50, período conocido como la “época de la violencia”
1 Datos de la Conferencia Episcopal y CODHES. Véase: Grupo de Apoyo a Organizaciones de
Desplazados. “Informe de seguimiento de las recomendaciones del representante del secretario general de la Naciones Unidas para los Desplazamientos internos. 1996 — 1999”. Bogotá, mayo
Testimonios de jóvenes escolarizados.
“En el colegio hay gente que tiende a discriminar, no necesariamente por raza.., y eso es lo chanda del colegio; la gente no ha cogido la importancia de no discriminar otras personas, no mandarlas al diablo solamente por su apariencia o porque son diferentes. Digamos que un alumno por ejemplo el caso de un rockero, los profesores siempre no van a tener en cuenta sus ideas, la diferencia, lo muestran por el choque con ellos, porque no hace las cosas que se deben hacer como ellos quieren, y entonces piensan que ese alumno no vale la pena. Cuando
se pierde la idea que el otro no es fundamental para mí, ellos se vuelven unas personas que discriminan y el alumno no es un ser humano sino es algo que va en contra de ellos... Por eso yo creo que el derecho a la diferencia es el respeto a todas las ideas ajenas, el respeto a las diferencias del otro, del pensamiento, de la acción; que no choquemos sino que haya una riqueza entre los dos, sin perder las características que yo tengo como persona. Luis Darío, 18 años.
En el colegio hay profes que se creen más que los estudiantes porque muchas veces porque tienen una edad mas que uno y por eso creen que tienen más derechos y quieren manejarlo a uno. Esmeralda, 14 años.
1 Testimonio retomado de fundación CEPECS.
Si una muchacha saluda a un militar [los guerrilleros] la acusan de ser colaboradora de los militares, de estar llevando mensajes, y esa acusación te lleva a la muerte; las sacan de los bailes y las matan simplemente. También si uno conversa con un guerrillero o los que suponen los militares o paramilitares que son guerrilleros, porque esos muchachos no viven
en los barrios sino que pasan por ahí, si alguna conversa con uno de ellos, los paramilitares las recogen y se las llevan y nunca más aparecen. Los paramilitares [...] prohíben a las jóvenes usar faldas cortas, y quienes desobedecen esa orden son llevadas a los campamentos y obligadas a cocinar y lavarles la ropa.
“Hay una Cantidad de hijos sin Padre. Mujeres indígenas menores de 18 años han sido embarazadas por paramilitares, guerrilleros y también miembros de la fuerza publica”.
“Los hombres se aprovechan de las mujeres jóvenes afro desplazadas, se acuestan con ellas, se ríen de ellas y no les dan nada, Se desmoralizan y avergüenzan las mujeres. Piensan que las mujeres afro desplazas no merecemos respeto, nos miran como objetos sexuales”
Violencia Urbana“La señora que va a mi casa a trabajar, yo siento que se ha envejecido a pasos gigantes en dos años. Ella vive en uno de esos barrios y a veces me llama y me dice: “no puedo .... están aquí”. Se quedan encerrados, con los HIJOS”
“Mi hija esta metida con uno fuerte en el barrio y entonces no sabemos que hacer el papá y yo. La chica tiene 17 años, ella está con él y él la golpea y la controla”. Pero la pelada me dice que no porque le da miedo que el tipo mate al papá. “ni me voy de aquí, no me voy para otra parte, porque los matan a ustedes, ni lo puedo dejar”.
Testimonios Tomados de la Página Mujer y Conflicto Armado http://www.mujeryconflictoarmado.org/
“Yo no esto
y estudiando, mami dice que no podemos ir a la escuela con hambre”1“Es que yo, con la edad que tengo [15 años], no tendría que hacer todo lo que hago: trabajar, estudiar, responder por la plata, como si yo fuera la señora de la casa. Debo portarme bien, no tener novio, eso para mí es duro”
“Tengo ganas de irme de la casa, conseguir alguien que me ayude, cambiar de ambiente, mejor dicho ser una niña como todas las demás, descansar, pensar que tengo que estudiar y no más. Sentirme un poco libre, tener amigos, ser una joven como las demás”
“No estudiaba, mi mamá no tenía plata para matricularme. Mis hermanas sí estaban estudiando y yo tenía que llevarles el almuerzo... Me gusta vivir en Soacha, pero me gustaba más donde vivíamos antes, por el río y porque no había tantos chismes como acá. Lo que menos me gusta son los niños porque me dicen negra y a mí me da rabia, yo tengo nombre. Acá estoy estudiando pero no me siento bien porque la profesora grita mucho”
“Yo no estudiaba. No había escuela cerca, ni siquiera en el pueblo, porque no
había material para hacerla. Mi papá y mi mamá me enseñaron a leer y a escribir..
1 Testimonios tomados de Bello Albarracín, Martha Nubia y otros. “Relatos de la Violencia Impactos del desplazamiento forzado en la niñez y la juventud”, universidad Nacional de Colombia y Fundación Educativa Amor Bogotá, abril del 2000.
Se estima que entre 1965 y 1999 por lo menos dos millones de personas fueron desplazadas por la violencia, de ellos el 72% eran menores de 25 años. En su gran mayoría fueron expulsadas de las zonas rurales de los departamentos de Antioquia, Bolívar, Santander, Córdoba, Magdalena, Chocó, Cesar, Sucre, Meta, Putumayo, Caquetá y Valle. Estas familias se ubicaron mayoritariamente en las ciudades capitales de sus respectivos departamentos y en Bogotá. El número de desplazados durante estos quince años es similar al que se presentó en el país durante los años 50, período conocido como la “época de la violencia”
1 Datos de la Conferencia Episcopal y CODHES. Véase: Grupo de Apoyo a Organizaciones de
Desplazados. “Informe de seguimiento de las recomendaciones del representante del secretario general de la Naciones Unidas para los Desplazamientos internos. 1996 — 1999”. Bogotá, mayo
Testimonios de jóvenes escolarizados.“En el colegio hay gente que tiende a discriminar, no necesariamente por raza.., y eso es lo chanda del colegio; la gente no ha cogido la importancia de no discriminar otras personas, no mandarlas al diablo solamente por su apariencia o porque son diferentes. Digamos que un alumno por ejemplo el caso de un rockero, los profesores siempre no van a tener en cuenta sus ideas, la diferencia, lo muestran por el choque con ellos, porque no hace las cosas que se deben hacer como ellos quieren, y entonces piensan que ese alumno no vale la pena. Cuando
se pierde la idea que el otro no es fundamental para mí, ellos se vuelven unas personas que discriminan y el alumno no es un ser humano sino es algo que va en contra de ellos... Por eso yo creo que el derecho a la diferencia es el respeto a todas las ideas ajenas, el respeto a las diferencias del otro, del pensamiento, de la acción; que no choquemos sino que haya una riqueza entre los dos, sin perder las características que yo tengo como persona. Luis Darío, 18 años.
En el colegio hay profes que se creen más que los estudiantes porque muchas veces porque tienen una edad mas que uno y por eso creen que tienen más derechos y quieren manejarlo a uno. Esmeralda, 14 años.
1 Testimonio retomado de fundación CEPECS.
martes, 20 de mayo de 2008
Foro de la Red Chenoa

Les informamos que ya esgtá abierto el Foro de la red. Lo pueden consultar en el siguiente link http://boards.melodysoft.com/RedChenoa/
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